"I AM THAT I AM"

Acerca de Nosotros

Mi Sendero


Hace ya algunos años que los Maestros Ascendidos llegaron a mi vida. Entonces no sabía a dónde me conduciría la enseñanza que llegaba a mis manos. Inicié con el Libro de Oro de Saint Germain. Iniciaba un caminar que, sin saber a dónde me llevaría, yo lo seguí porque así lo sentía en mi corazón.

 

No tardé mucho en darme cuenta de que había mucha falsas creencias, que me habían controlado durante mucho tiempo, y aunque me negaba a aceptarlas como “verdades” que nos daban como reales en la iglesia católica, no podía refutarlas, ya que no tenía el conocimiento, que ahora tengo, para poder rebatirlas.

 

Mi alma anhelaba la unión con Dios, y por más que buscaba,  no sabía cómo encontrar el camino de regreso.  Pero entonces Dios me mostró una pista. Fueron esos primeros libros (de Saint Germain), los que me abrieron una puerta,  que con el pasar del tiempo, se iría haciendo más estrecha, ya que por ahí no se pasa con el equipaje pesado, (ego, deseos humanos, etc).

 

Mi nombre es Reyna García Hernández. Elegí nacer en este hermoso país, México, con un propósito específico y superior.  Siento que entre encarnaciones, he venido preparándome  con la asistencia de los Maestros de la Gran Hermandad Blanca, para estar en este día y hora de grandes cambios a nivel planetario, por lo que ser consciente de ello en esta encarnación, es un alto honor para mí. Soy la mayor de 7 hermanos. Mi niñez y adolescencia fueron normales y felices. Fui una hija deseada y muy amada por mis padres, sobre todo por mi padre. Experimenté muchos procesos internos, pervertí mucho mis llamas divinas, y a base de sufrir el resultado de mis errores  -ya que la ley es exacta y el Universo te devuelve todo lo que envías-  yo tuve que asumir la responsabilidad por esos errores,  aprender de ellos y corregirlos. Todavía hay  aspectos en los cuales aún trabajo para corregirlos y transcenderlos para poder tomar mejores decisiones.

 

Me casé a los 26 años y tuve 3 hijas, verdaderos ángeles que Dios me dio en custodia. Me dediqué a ellas y a mi matrimonio, consciente de que algún día, yo tendría que dar un paso al frente en las filas de los que sirven a Dios. Un impulso de mi corazón me llevó a formar a mis hijas, de manera que si un día no estaría con ellas, sabrían como salir adelante con los principios y valores inculcados. Se formaron dentro de las Enseñanzas de los Maestros de la Gran Hermandad Blanca. Los cuentos a la hora de dormir, eran acerca de la vida de alguno de estos Magníficos Seres de Luz, que sin yo saberlo, me guiaban para educarlas, para  que en un futuro,  yo pudiera cumplir con la misión que Dios me había encomendado. Los Maestros que estuvieron muy cerca siempre, fueron Saint Germain, El Morya, El Gran Director Divino, Jesús y Madre María.

 

En noviembre del 2004, nos trasladamos de  la ciudad de Mérida, Yucatán - lugar donde residíamos- para ir al norte del país en un viaje que se extendería hasta Canadá, pero Dios tenía otros planes para mí.  Ahí iniciaría un recorrido interno, un proceso de soltar, de rendir mi vida a Dios Padre- Madre, por lo que, dados ciertos acontecimientos, establecimos nuestro nuevo hogar en la Ciudad de Tijuana, Baja California Norte.

 

Previo a la Semana Santa del 2006,  manifiesto un dolor muy  intenso; se gestaba una pancreatitis,  que me llevó a una intervención quirúrgica de emergencia, en lo que sin yo saberlo, mi vida habría estado al borde de pasar por la pantalla de la vida, pero no eran los planes de Dios que yo partiera aún,  Él me había llamado a las filas de los que lo servirían y pude salvar mi vida.

 

Fueron días intensos de reflexión de toda mi vida, de todas las equivocaciones cometidas, no tenía expectativas para vivir, y sentía el riesgo que corría, así que entregué mi vida al control total de Dios,  a quien ya había comenzado a  amar con todo mi corazón, con toda mi alma, mi ser y mi mente; le entregué todo, no me quedé con nada, y Él respondió.

 

Cuando salí de la cirugía, el doctor me dijo que cuando estaba ya anestesiada, una voz salió de mí para comunicarles a los cirujanos que esperaran: “ella no está lista aún.” La voz, me dijo, era firme. Los doctores, sin decir una sola palabra, esperaron mirándose unos a otros. Al cabo de 15 minutos, la misma voz les dijo que ya podían realizar la cirugía , y salvaron mi vida. Mi vesícula había explotado y no se explicaban cómo  es que había sobrevivido así.

 

A partir de ahí, yo sabía en mi corazón que me habían llamado a Servir y yo respondí.  Mi matrimonio había pasado por muchos altibajos, y ahora ahí en esa ciudad que muchos repudiaban por ser la ruta del narcotráfico, (Tijuana) yo encontraba otra perspectiva de mi vida. Yo no era feliz, pero carecía del valor para expresarlo. No quería enfrentar la ira de mi esposo en ese momento. No sabía cómo hacerlo, le quería mas ya no le amaba, y no tenía el valor de decirlo. Esta frustración se fue acumulando por años y junto con otras emociones reprimidas, terminó provocando que mi vesícula estallara.

 

Ahora no tenía más remedio que confrontar mis miedos, mis angustias y tomar la decisión más importante: rescatarme, pero sólo podría hacerlo de la mano de Dios.

 

Una tarde escuché la voz de El Morya pidiéndome que fuera al computador y yo le pregunté que quería que buscara, lo que encontré,  casi enseguida, fue la carta donde Él hablaba del final de la dispensación que ellos dieron al Summit Light House, y el porqué ellos patrocinan organizaciones. En ese momento supe que había otra organización que  ya estaba activa y era Shangrala. Yo no tardé en aceptar a Lorraine Michels  como  Mensajera de Dios y comencé a estudiar lo que los Maestros de la Gran Hermandad Blanca transmitían a través de ella.  A la par, mi salud mejoró muchísimo, y comenzaron los grandes cambios de mi vida. Siempre he sido una alumna dedicada y seguí cada paso del sendero espiritual que tenía frente a mí. Con frecuencia escuchaba a los Maestros.  Una noche, de nuevo El Morya me dijo: “contacta a Lorraine” Yo obedecí, pero ella no hablaba español y yo no hablaba inglés, así que me direccionó a la dispensación que iniciaba también en Suramérica, por primera vez la enseñanza de los Maestros Ascendidos la teníamos en español, eso era para mi algo grandioso!

 

Colombia se volvió la cuna de esta enseñanza y ahí tuvimos por primera vez mensajeros de los Maestros en nuestro idioma. Yo  estaba feliz y mi hija menor también. Las dos nos convertimos estudiantes  serias de esta enseñanza.  Así fue como conocimos, por revelación directa, algunas vidas anteriores donde las dos habíamos estado juntas; fue una etapa preciosa de aprendizaje y de reconocer  y corregir errores.

 

Mientras más me dedicaba a la enseñanza, convencida que este era el lugar  donde yo había sido llamada a servir, mi matrimonio entraba en crisis; una tras otra. Yo comenzaba a resurgir y mi naturaleza divina no encajaba con los estándares de lo normal para los demás, había reprimido mi expresión natural por complacer a mi esposo, y eso era antinatural, así que poco a poco mi Ser real comenzó a asomar y más me distanciaba de mi compañero de camino, mi alma compañera. Poco a poco me daba cuenta que la nuestra era una historia para cancelar karma, un matrimonio kármico. El trabajo con la llama violeta me fue permitiendo cancelar esta karma que tenía con él, hasta que no quedó nada que compartir, y finalmente me aboqué a la comunidad de Shangrala Teosofía que iniciaba en México. Poco a poco fui haciéndome cargo de contactar a las personas que llegaban a la enseñanza en nuestro país.  Mi entrega me llevó a que mi familia, excepto la menor de mis hijas, me acusaran de estar abandonándola para ver por otras personas; pero lo que no veían era que lo que tanto les había dicho durante mucho tiempo, de que un día sería llamada a servir, se volvería una realidad. Mis hijas demandaban mi presencia como siempre, hasta que la situación se volvió insostenible, con constantes pleitos, presiones para que yo no usara los computadores; era una iniciación para mí, que me llevó a tomar la decisión más importante de mi vida: ¿a quién serviría?  mi desición fue contundente elegí a Dios,  ¡Mi  entrega ya era total!

 

Contacté a Lorraine nuevamente y le invitamos a México. Ella estuvo con nosotros en Abril del 2010. Ahí inició mi servicio. Ella me  dijo que los Maestros querían que trabajara para ellos, ésto por supuesto es un proceso en el cual aún estoy atravesando mis iniciaciones y solo Dios sabe hacia donde me encamino,  somos un gran equipo ya trabajando  para los Maestros de la Gran Hermanda Blanca, para  Shangrala Teosofía México en la expansión de esta enseñanza de la mano y con la guía de nuestra Gurú y Lider Espritual Lorraine Michaels.

 

Así que todo apuntaba a que yo tenía que tomar ya una decisión, entonces se presentó la oportunidad de viajar a Colombia por una invitación que nos hizo llegar la Mensajera Mónica Cháves para asistir, ya que Lorraine visitaría esas tierras una vez más, por lo aceptamos viajar. Hicimos ese viaje con grandes lecciones desde nuestra salida de México. Este viaje me llevó a conocer personas maravillosas conectadas con su corazón y entregadas también a servir  y a convivir con nuestra Amada Gurú. Fue maravilloso. Durante un mes estuvimos recibiendo enseñanzas  valiosísimas, lo aprendido no tiene paralelo.

 

Al regresar, Dios me llevaría a servirlo de tiempo completo: dejé mi hogar, y mis hijas se quedaron con su padre. Yo me quedé en Guadalajara donde ya se estaba formando la primera comunidad física, ya que la otra era a través del internet. Esa fue mi decisión: servir a mi DIOS PADRE-MADRE por tiempo completo y expandir la enseñanza que se nos ha dado para que las personas sepan que existe un sendero que los lleva a conectar con su SER real, el SER que son en DIOS y que trae plenitud, felicidad y paz, y también a develar las mentiras que tanto se han dicho desde la caída en el Jardín del Edén pervirtiendo la Luz pura de la Madre Divina.

 

Hoy estoy aquí en la sede de Shangra-la Teosofia en Guadalajara , sirviendo en esta Comunidad abierta donde se aprende a expresar al  SER  real y verdadero desde el corazón en conexión con la Mente Crística.

 

Somos una comunidad Proactiva,  buscando Ser lo que ya Somos en Dios, Poder Amor y Sabiduria en balance en nuestras vidas y también somos representantes de la Luz de Dios Padre Madre;  fijamos una postura por la verdad y por el CRISTO  y caminamos en sus pasos el el Flujo de ISIS . Aquí no mimamos al ego así que no esperes que al ego se le hable con cariño, tú no eres el ego, eres mucho MÁS que eso y aquí aprenderemos a diferenciar a tu SER real del ser irreal.

 

Eres bienvenido a visitarnos.

 

Reyna García Hernández